altea dislexia 2Aprender a hablar es un paso muy importante en el desarrollo de los niños, no sólo para su socialización, si no porque supone el comienzo del pensamiento. Para ello, son los padres quienes deben estimular todo lo posible a sus hijos desde muy pequeños. La estimulación es uno de los secretos para conseguir que el niño aprenda a hablar adecuadamente. Hablarle con frecuencia, escucharle con atención y pronunciar bien las palabras favorecerá el desarrollo de su lenguaje.

El desarrollo del lenguaje en los años preescolares es importante para la evolución de las habilidades cognitivas de los niños, así como para su madurez emocional y social. Las habilidades del lenguaje como escuchar, comprender y hablar, también son importantes para fundamentar la escritura y la lectura, lo que prepara a los niños para los trabajos relacionados con el lenguaje escrito en la escuela. Los padres y cuidadores pueden ayudar a los niños en edad preescolar a construir los fundamentos de un futuro aprendizaje si ponen énfasis en su desarrollo del lenguaje durante los años tempranos.

A nivel emocional, los niños que pueden escuchar atentamente y seguir las instrucciones de sus padres comprenderán mejor la manera en que pueden cuidar de sí mismos y de otros. El desarrollo del lenguaje también es importante porque les da a los niños un modo de expresar su enojo o frustración con palabras en vez de sólo utilizar modos físicos como patadas, puñetazos o rabietas. Les ayuda a ver el punto de vista de otros y a desarrollar su empatía. El desarrollo de las habilidades del lenguaje también les da a los niños la oportunidad de hablar sobre cualquier preocupación o miedo que puedan tener. Los niños que desarrollan un amor por el lenguaje se divierten jugando con las palabras y a veces inventan adorables canciones sin sentido o rimas.

Altea lenguajeLa actitud y la influencia de los padres en el desarrollo de los niños es fundamental. La actitud de los padres debe ser sobre todo una actitud positiva. No forzar el lenguaje sino que sea algo natural. Y cómo lo hacemos, pues enriqueciendo la vida diaria con mucho lenguaje porque nosotros somos un modelo.

Transmitirle un feedback correctivo, cuando ellos digan mal una palabra nosotros devolvérsela correctamente pero sin corregirle, por ejemplo si el niño dice ‘opa’ en vez de sopa, ella debe de decir quieres sopa. También evitar que cuando un niño hable mal, esto sea una gracia y repetirlo. Los padres deben ayudar al niño a pronunciar bien las palabras. Repetirlas cuantas veces sean necesarias y buscando no humillarle ni burlarse de los errores del niño. Los padres son el modelo para los hijos.