En este video creado por “Inknowation”, podrás ver gráficamente una explicación más completa sobre la zona de confort, y por que debes salir de ella.

La zona de confort es aquella zona en la que nos encontramos seguros, en la que controlamos, nada se nos escapa y que conocemos completamente. Lo más seguro es que pienses que no tiene mucha lógica salir de tu zona de confort si estás tan cómodo en ella. Pero, al hacerlo, aceptamos eliminar es obstáculos, disfrutar de nuevas experiencias y conocer personas nuevas, lo que conlleva un crecimiento personal que continuará con la obtención de mayores expectativas, un aumento de nuestras habilidades y como consecuencia, una vida más satisfactoria en todos los sentidos.

Abandonar nuestra zona de confort, te ayudará a tener una vida más rica en emociones, conocimiento y perspectivas. Y ello te hará crecer y evolucionar a una versión mejorada de ti mismo.

La zona de confort es aquella zona en la que nos encontramos seguros, en la que controlamos, nada se nos escapa y que conocemos de principio a fin. Es una zona que hemos ido conquistando, donde lo tenemos todo aprendido y que también nos ha conquistado a nosotros.

Todo en la zona de confort no es bueno. En la zona de confort tenemos a un jefe que no nos gusta pero del que siempre podremos decir “más vale malo conocido que bueno por conocer”; también es una zona aburrida, sin cosas interesantes o sorpresas pero que nos ahorra muchas preocupaciones.

Para todo aquello que no nos gusta de la zona de confort tenemos el conformismo, a través de él nos convencemos de que como en casa no se está en ningún lado.

Fuera de la zona de confort encontramos muchas cosas malas: el peligro, el fracaso, el miedo, lo incierto. También hay cosas buenas: lo inesperado, las oportunidades, las aventuras o las nuevas experiencias. Entre las cosas malas y las buenas, esta la zona de aprendizaje.

Cuando abandonamos nuestro pueblo, nuestra ciudad o país y nos vamos a vivir a otro país distinto, salimos de nuestra zona de confort para adentrarnos en una zona de aprendizaje. Nos enfrentamos a gente nueva, a lugares extraños a un idioma desconocido y a una cultura ajena. La zona de aprendizaje no está libre de peligros, miedos y frustraciones pero una vez superados, nos sentimos personas más seguras.

A todos nos gusta volver a nuestra zona de confort cuando llevamos mucho tiempo fuera de ella. La buena noticia es que nos encontramos con la sorpresa de que el camino de vuelta a casa no es tan largo como fue el de ida. La razón es que nuestra zona de confort se ha expandido y somos capaces de sentirnos seguros en un radio de acción mucho más amplio. El mundo se hace más pequeño y más manejable y por el camino hemos hecho desaparecer muchos miedos.