La Inteligencia Emocional está en auge. Y no en vano, ya que el mundo académico y científico cada vez la tiene más en cuenta. Y es que mientras más compleja se hace la sociedad, más necesario se hace entender el mundo interno que nos gobierna. Por eso te traigo diez claves de Inteligencia Emocional, para que lo gobiernes tú a él y no al revés.

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Como digo, en los últimos años la Inteligencia Emocional se ha convertido en una de las piezas clave de la Psicología. Según Daniel Goleman, la Inteligencia Emocional se definiría como la capacidad del individuo para identificar su propio estado emocional y gestionarlo de forma adecuada.

Y para que seas capaz de llevarla a cabo, aquí te dejo diez claves para lograr tener una Inteligencia Emocional adecuada:

1 – Conoce tus emociones: Las personas que conocen sus emociones y sentimientos, tienen un mejor dominio de sus vidas. Son más conscientes de las emociones que les despiertan ciertos acontecimientos, así como las personas implicadas en ellos. Por este motivo, son capaces de tomar decisiones más adecuadas en cada momento.

2 – Gestiona tus emociones: Esto se refiere a la conciencia de uno mismo. Una vez identificada la emoción subyacente a un comportamiento o estado de ánimo concreto, es hora de saber qué mensaje tiene para ti esa emoción. Ten en cuenta que cada emoción, vivida en toda su plenitud, tiene un mensaje positivo que darnos. Sólo tienes que contestar a la siguiente pregunta: <<¿Cuál es el mensaje que esta emoción trae para mí?>>. La respuesta puede darte la primera pista sobre qué debes hacer para gestionar aquello que estás sintiendo.

3 – Crea motivaciones propias: A veces dejamos el rumbo de nuestra vida en las motivaciones y expectativas de los demás. Por eso, para tener una buena Inteligencia Emocional, resulta muy importante pararse y pensar. Medita si lo que estás haciendo, lo haces por ti o porque alguien te ha convencido de que eso y no otra cosa es lo mejor.

Empatía

4 – Reconoce las emociones de los demás: Esto es lo que llamamos EMPATÍA. Reconocer las emociones en los demás te permitirá gestionar tus relaciones interpersonales en concordancia a cómo se siente la otra parte. Alguien dijo alguna vez que <<lo que de corazón sale a corazón llega>>. Se trataría de eso, de conectar con los sentimientos de la otra persona para comprender plenamente su situación actual.

5 – Gestiona las relaciones: Lo anterior promociona una mejor gestión de las relaciones interpersonales, una fluidez entre lo que la otra persona siente y tu comportamiento para/con aquel sentimiento. Hablamos de una coherencia que lleva a una sinergia especial. Aunque no compartas sus sentimientos, sí puedes entenderlos, actuar en consecuencia y, aún más, comprender las acciones de otra persona.

6 – Reconoce tus propios logros: O lo que es lo mismo, date palmaditas en la espalda de vez en cuando. Desde el punto de vista de la Inteligencia Emocional, ser capaz de reconocer tus propios logros elevará tu autoestima. La razón es que en tal caso, ésta ya no dependerá de factores externos. Es decir, que te sientas bien o mal no dependerá de que hoy alguien tenga ganas de decirte cosas positivas. Más bien tu sentimiento de bienestar sólo dependerá de tu forma de verte a ti mismo/a. Así, te volverás emocionalmente independiente, con todas las ventajas que ello conlleva. Cuando la autoestima depende de los demás, ésta se comporta como una veleta, a merced del viento. Por contra, cuando la autoestima depende de uno mismo, entonces se comporta como un roble. Por eso es tan importante que aprendas a reconocer tus propios logros, virtudes y aptitudes.

7 – Relativiza los conceptos de bueno y malo: En psicología social se dice que nosotros mismos creamos nuestra realidad en base a los esquemas mentales. Éstos son creados por la educación familiar, el marco socio-cultural, la influencia del entorno más inmediato, las propias vivencias, etc. Así, lo que es bueno y lo que es malo tan sólo responde a una porción sesgada de la realidad. Por eso la Inteligencia Emocional nos invita a relativizar los diversos eventos que van sucediendo en nuestra vida. De esta manera, podrás adquirir la capacidad de actuar de una forma más objetiva y, por añadidura, más proactiva.

8 – Sé proactivo/a: La proactividad es la capacidad de sentirte dueño/a de los acontecimientos que suceden en tu día a día. Al contrario, la reactividad es la incapacidad para que aquello suceda. Así, dado un acontecimiento concreto, puedes elegir entre tomar una actitud proactiva o reactiva. En el primer caso sentirás que incluso en la “tragedia” puedes tomar el control de la situación. En el segundo caso, sólo podrás sentirte una víctima de los acontecimientos, y una víctima nunca puede ser feliz.

9 – Acepta y comprométete: La aceptación y el compromiso contigo mismo/a son cruciales para tener una buena Inteligencia Emocional. Cuando respondas a la pregunta <<¿Cuál es el mensaje que esta emoción trae para mí?>>, acepta lo que estás sintiendo. Acepta que lo estás sintiendo tú y no otra persona (aunque no te guste), y que lo sientes aquí y ahora. Y acepta la magnitud en lo que lo sientes, por muy doloroso que sea, especialmente en este caso. Luego, comprométete con aquello que debas hacer para cambiar tu situación. A veces los pequeños cambios (y más aún, la suma de esos pequeños cambios) son los que traen los grandes resultados.

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10 – No culpes y perdona: Sé responsable de tu propia vida. No culpes a otras personas de las cosas que te suceden. Más bien, intenta objetivar los acontecimientos. Juzga en qué medida tú mismo/a eres responsable de lo que te ocurre y en qué medida lo es otra persona. Descubrirás que en más ocasiones de las que pensamos, somos artífices no sólo de las cosas buenas que nos pasan, sino también de nuestras propias barreras. Finalmente, perdona a quien te haga daño, porque mantener el rencor latente en tus pensamientos es darle poder a aquella persona para seguir haciéndote daño. Cuando perdonas estás dejando ir al dolor, y en tal caso sentirás la sensación de quien se sabe libre de una gran carga.

11 – Exprésate: No podía faltar una clave de Inteligencia Emocional extra. Expresarte significa mucho más que hablar. Expresarte es decir las cosas como las piensas y cuando las piensas, de una forma correcta, sin ofender a nadie. Pero también respetando y elevando tu punto de vista como se merece. Porque cuando te expresas estarás mandando un mensaje al mundo: <<Mi palabra es importante>>. Como quien emite tu palabra eres tú, entonces la frase se convierte en: <<Yo soy importante>>. Expresarte, en definitiva, es darte el valor que tienes.

Con todo, ejercer estas diez claves para tener Inteligencia Emocional te permitirá gobernar mejor tu mundo interno. Es mejorar tu propia concepción y la de quienes tienes alrededor. También es gestionar mejor tus relaciones interpersonales y ganar en la toma de decisiones adecuadas en cada momento.

Porque las emociones son a la mente lo que el mar a un barco: se puede controlar el barco, pero no el mar. A éste sólo se le puede aceptar tal y como es, y no obstante, incluso dentro de la tormenta podemos gestionar el rumbo del navío para llegar a buen puerto.

navegante

Esto es Inteligencia Emocional y si quieres, puedes lograrla.

 

Alfonso García-Donas

Psicólogo