niño-enfadadoEl habla es un factor muy importante en el desarrollo personal y social de los niños. Por ello, es muy importante enfocar todos los esfuerzos necesarios a la superación de aquellos obstáculos que sean posibles o la mejora de ciertas capacidades. En ocasiones, puede llegar a afectar profundamente a nivel emocional a quién las padece. La paciencia y un tratamiento adecuado pueden ayudar bastante en ciertos aspectos. Uno de los trastornos que más influyen en las emociones es la disfasia.

La disfasia es un trastorno del lenguaje caracterizado por provocar dificultad para hablar y/o comprender el discurso hablado. Las personas con disfasia pueden no ser capaces de hablar usando frases coherentes, pueden tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas, puede usar palabras que no tienen sentido en el momento o pueden tener dificultades para entender lo que otra persona dice.
La disfasia suele ser muy frustrante para el pacientes, ya que la capacidad de comunicación puede estar muy limitada por las propias dificultades del paciente. Esta afección también puede ser frustrante para los cuidadores y familiares, sobre todo si el paciente tiene problemas para entender y seguir instrucciones.

En ocasiones, se emplea el término afasia para referirse a trastornos del habla y en otros casos se usa la palabra disfasia para hablar de formas leves de afasia, usando sólo esta palabra para casos graves.
Los síntomas disfásicos pueden ser una señal de que ha habido un trauma cerebral que necesita atención médica. Por ejemplo, las víctimas de accidentes cerebrovasculares pueden empezar a presentar disfasia antes de que aparezcan otros síntomas.

Si alguien empieza a presentar problemas de habla, por ejemplo después de una caída en bicicleta o un golpe en la cabeza practicando deportes, es muy importante acudir al médico de inmediato.

La causa principal de la disfasia es el daño cerebral. La disfasia es una afección adquirida que puede aparecer después de un traumatismo en el cerebro o como consecuencia de alguna enfermedad neurológica degenerativa. Una lesión traumática producida por un accidente de coche, la demencia, la enfermedad de Parkinson, un accidente cerebrovascular, la epilepsia o el Alzheimer son las principales causas.

¿Puede tratarse?

Según los de síntomas encontramos diferentes tipos de disfasia. La disfasia se puede ir superando poco a poco si se utilizan las estrategias y los métodos de intervención adecuados.

Conviene saber que cada niño es diferente y que el ritmo de aprendizaje de cada uno es distinto. Por ello es importante tener en cuenta la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño/a y no marcarse objetivos para los que no están preparados.

A la hora de establecer unas metas y estrategias de intervención, es muy importante tener en cuenta la madurez neurológica y psicológica del niño. En todo caso, conviene contar con la colaboración escolar y familiar. Es fundamental que los padres estén bien informados de lo que le ocurre a su hijo/a y hacerles participes del tratamiento.

En cuanto a las estrategias de intervención, conviene aclarar que son diferentes y todo depende de cada caso.