Tenemos mucho que agradecer a nuestros padres y por todo aquello que han significado para nosotros y sacrificado para nuestro bienestar. Nos resulta importante hoy dedicar este artículo a la figura del padre dentro de la familia y todo aquello que conlleva.

Si miramos hacia el pasado y sin entrar en mucho detalle, observamos cómo antiguamente el padre apenas participaba en los cuidados diarios de los hijos. Éste era un lugar que correspondía a la madre o figura femenina, el lugar del hogar, el lugar de lo íntimo, el cuidado de los hijos. El padre ocupaba el lugar de lo público y del saber, ocupaba el lugar del poder y de la autoridad.

Este modelo ha cambiado radicalmente en los últimos tiempos. La mujer sale del hogar y pasa a ocupar también lugares públicos y a trabajar fuera de casa. El padre hace el movimiento inverso y empieza a participar en la vida cotidiana del hogar, fundamentalmente en el cuidado de los hijos.

altea padreSin duda, los tiempos han cambiado y la figura del padre ha vuelto a dibujarse para mejor. El hecho de avanzar socialmente hacia a una igualdad de género (en funciones familiares) aumenta en los hijos la sensación de solidez familiar, ya que el núcleo de pareja comparte ciertas funciones que anteriormente estaban separadas culturalmente. Ahora, tanto el padre como la madre pueden ayudar en los deberes de la escuela y planchar. Aunque muchas funciones se han compartido como juegos al aire libre para el desarrollo psicomotriz o la importantísima figura autoritaria, el padre mantiene, por constitución biológica, los aspectos relacionados con la protección y (tristemente aún no se comparte por lo general) de transmisión de valores sociales, aunque es la madre quién suele enseñar conductas de educación. Es una separación curiosa y considerada actualmente arcaica.

altea día del padreEl padre también ofrece algo muy importante para el desarrollo del niño en los primeros años de vida: muestra una realidad fuera del mundo que supone la madre y la sobreprotección que puede conllevar. De esta forma, el padre suele mostrar a su hijo a desenvolverse de forma autónoma fuera de la unidad familiar, aunque siempre permanezca cerca.

Para que el padre pueda desempeñar estas funciones es necesaria su presencia tanto en cantidad como en calidad. De nada nos sirve un padre que pasa tiempo en casa si lo hace escondido tras una pantalla de ordenador. Lo ideal es un padre que pasa tiempo con sus hijos pero sobretodo un padre para el que sus hijos ocupan un lugar importante y así se lo hace saber. Para los hijos es importante contar con un padre y una madre que están disponibles en el sentido de que pueden acudir a ellos si lo necesitan.

Feliz día del padre.