altea psicólogos equipoEl trabajo en equipo conlleva una serie de ventajas en relación a otras formas tradicionales de trabajo, como por ejemplo trabajar en grupo o en forma aislada. Su principal fortaleza es la sinergia, que significa que el producto del esfuerzo conjunto de varias personas que se organizan, están bien integradas y motivadas, reporta mucho más que el trabajo aislado de cada una de esas mismas personas.

Por lo tanto el trabajo en equipo se traduce en una mayor productividad en cualquier tarea que se emprenda. En un equipo deportivo, puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. En una empresa, la diferencia entre una alta y una baja producción. Pero además de potenciar la tarea y a la organización, el trabajo en equipo tiene el mérito de favorecer a las personas, pues es altamente gratificante para la gente trabajar en equipo.

En esencia, el trabajo en equipo significa que un pequeño número de personas se agrupa para realizar una tarea o conseguir un objetivo; para ello definen con claridad las metas, distribuyen los papeles que tendrá cada uno aprovechando los talentos individuales, se comprometen mutuamente, cada cual confía en los demás, y todos se responsabilizan por el resultado. Es decir, todos entregan lo mejor de sí mismos.
Trabajar en equipo no significa ausencia de líder. Por el contrario, el líder es una pieza fundamental del equipo, que en forma democrática escucha, sintetiza, corrige, asigna roles, mantiene la moral, y da reconocimiento, permitiendo que el equipo logre su objetivo. El líder se encarga también de no perder de vista la meta, y de crear un clima propicio al interior del grupo, que se caracterice por la confianza mutua y el apoyo socioemocional entre sus miembros. El triunfo del equipo en todo caso, no es un mérito personal del líder, sino de todo el equipo.
Hay cuatro requisitos de gran importancia para poder trabajar en equipo. El primero es dominar las competencias técnicas que demanda la tarea, de modo que la persona pueda hacer un aporte al trabajo. El segundo requisito básico es tener la capacidad de solucionar problemas; mediante alguna estrategia, ser capaz de proponer soluciones creativas a los problemas que se presentan. Como tercer requisito, la persona debe poseer habilidades interpersonales, siendo quizás la comunicación la más importante, porque el equipo exige una comunicación clara, directa y permanente; esto presupone una actitud de apertura, de estar dispuesto a darse a conocer, y no solamente en el rol laboral, sino también en otros aspectos de la vida, siendo transparente. Y finalmente, podría mencionarse la capacidad de sobreponer los intereses del equipo antes que los propios.
Sujetos inmaduros o narcisistas, necesitados de mucho reconocimiento, no pueden integrarse en forma efectiva a un equipo. Si se trata de un equipo de fútbol, por ejemplo, un jugador que no entregue la pelota, que quiera hacer solamente él los goles, en una palabra que sea “comilón”, puede perjudicar al equipo en lugar de potenciarlo. En este mismo sentido personas muy individualistas tampoco funcionan bien en equipo.