Los trastornos del sueño puede provocar estados alterados muy acusados, a causa del fuerte estrés que provoca la falta de sueño

Los trastornos del sueño puede provocar estados alterados muy acusados, a causa del fuerte estrés que provoca la falta de sueño

Los trastornos del sueño son muy diversos y su clasificación habitualmente compleja. Podemos encontrar insomnio, hipersonmia, apnea del sueño, narcolepsia, trastornos del sueño REM, alteraciones del ciclo sueño-vigilia… Pero muy frecuentemente todos ellos pueden no estar causados por una afección física. Cuando se descartan problemas orgánicos que interfieren o dificultan una función normalizada del sueño, entonces entra lo psicológico.

Hay que tener en cuenta que el sueño es de las funciones básicas más importantes, incluso más que comer y beber. La falta de sueño puede llegar a ser muy desesperante y llevar a la persona a estados de acusado neuroticismo, incluso a estados psicóticos. No hay que olvidar que el sueño cumple funciones reguladoras muy importantes, además de ayudarnos a establecer conexiones neuronales, mejorar el aprendizaje y recargar el cuerpo a nivel físico. Pensemos en la irritabilidad de un niño cuando tiene mucho sueño, una respuesta natural para satisfacer una necesidad de las más básicas.

Volviendo a los trastornos del sueño, en muchas ocasiones lo que encontramos son hábitos tóxicos, obsesiones que no dejan de rumiar en la cabeza de una persona, inquietud y estrés, ansiedad… y otro tipo de síntomas que pueden ser tratados desde la terapia psicológica.

Así, hablamos de la higiene del sueño, del cambio de hábitos, de aprendizaje de técnicas de relajación y otro tipo de prácticas relacionadas, que pueden ayudar a la persona conciliar el sueño de manera más efectiva hasta la desaparición total del problema.