F.A.Q

17. Mi hijo ha cambiado mucho

Los cambios a peor son señales de alarma. Si un niño bueno se vuelve malo, si de ser aplicado pasa a ser descuidado y mal estudiante, si un obediente pasa a ser díscolo, si un pacífico pasa a ser provocador, si un plácido pasa a ser angustiado o un tranquilo se vuelve inquieto y nervioso, es que algo pasa. Igual que con el caso de la agresividad hay que examinar la perturbación emocional del niño, y descartar la presencia de una depresión.


O contacta con nosotros
Altea Psicólogos
Buensuceso 6 · 1 Dcha.
Granada · 18002
T. 958 25 55 99
M. 650 43 22 97

secretaria@alteapsicologos.com