CONSEJOS PARA ESTUDIAR DURANTE EL VERANO

CONSEJOS PARA ESTUDIAR DURANTE EL VERANO

Adolescencia, Problemas escolares, Sin categoría / 26.06.2021

Las dificultades de estudiar en verano

Tener que estudiar durante las vacaciones de verano (ya sea porque tengamos que recuperar alguna asignatura en septiembre o porque estemos haciendo algún curso extra), sin duda, supone un coste psicológico. Muchos de los estudiantes que se ven en esta tesitura se acabarán comparando con el resto de sus compañeros que disfrutan plenamente de sus vacaciones. Además de esto, enfrentarse a una jornada de estudio con el calor del verano, mientras el resto de la gente estará disfrutando en la playa o haciendo otras actividades, supone una dosis doble de esfuerzo y motivación.

Sin embargo, también es cierto que al estar de vacaciones, se dispone de mucho más tiempo. Por ello, con una buena organización podrás sacar el máximo provecho del estudio a la vez que sacas tiempo suficiente para las actividades que te gustan.

En el post de hoy os daremos algunas ideas sobre cómo enfrentar el estudio durante el verano, ayudándote a organizar las jornadas de estudio para que puedas disfrutar también de los tiempos de ocio.

CONDICIONES PARA EL ESTUDIO

Existen factores de tipo ambiental y personal que conviene tener en cuenta para optimizar el rendimiento en nuestro tiempo de estudio. Ahora os detallamos los principales factores a considerar, sobre todo si tenéis que estudiar durante el verano.

El lugar de estudio

Establecer un sitio de estudio fijo: Estudiar en siempre en el mismo lugar te ayudará a crear un hábito de estudio. La biblioteca o las salas de estudio son un buen lugar donde estudiar en verano, ya que suelen tener aire acondicionado. Elige un lugar fresco, bien iluminado y tranquilo.

Personalizado: Si eliges estudiar en casa, decora a tu gusto tu rincón de estudio, teniendo en cuenta que no haya objetos que no sirvan para el estudio y puedan distraerte.

Aislado: Para favorecer la concentración, el espacio debe estar libre de ruidos y distracciones. También debes evitar la música durante el estudio (salvo algunos tipos de música relajante instrumental).

Ordenado: es importante que organices el espacio de tal manera que cada objeto tenga destinada su posición, para que cuando lo necesites lo puedas encontrar rápidamente y no perder el tiempo buscando materiales. Recoge todo al finalizar cada sesión de estudio.

Iluminación: Es importante cuidar que la luz esté bien distribuida, no siendo demasiado intensa ni tampoco muy débil. Evita que la luz se proyecte directamente sobre tus ojos y ten en cuenta que entre por el lado contrario a la mano con la que escribas para que no haga sombra.

Ventilación: Es importante renovar el aire de la habitación con cierta frecuencia, porque si no podemos sufrir los efectos de una mala ventilación: dolores de cabeza, mareo, malestar general, cansancio, somnolencia…

Temperatura: intentar mantener la temperatura ambiental entre 17 y 22 ºC. El calor nos produce sopor e inactividad, dificultando nuestra concentración.

Condiciones personales a la hora de estudiar

Alimentación: Hidrátate y come mucha fruta para llenarte de energía y contrarrestar las altas temperaturas. Es importante que la alimentación sea variada y rica en minerales, vitaminas y proteínas (lo que más se consume con el trabajo intelectual), incluyendo alimentos como leche y derivados lácteos, ricos en calcio y fósforo; frutos secos ricos en magnesio; carne, pescado y huevos, ricos en proteínas; verduras y frutas, ricos en vitaminas y sales minerales.

Ejercicio físico: No caigas en el sedentarismo. Aunque debas estudiar a diario, dedica tiempo a hacer deporte o alguna actividad física para poder desconectar y mantenerte sano.

Sueño: Es importante mantener unos horarios fijos de sueño y descanso. Cada persona requiere una duración diferente del sueño, pero lo ideal oscila entre 7 y 9 horas.

Postura: Cuida mucho tu postura al estudiar para evitar dolores. La posición más adecuada es con el tronco estirado y la espalda apoyada en el respaldo de la silla. A una distancia alrededor de 30 cm. del libro o apuntes y si es posible que estén inclinados por un atril u otro objeto, esto hace que la vista y los ojos no se cansen tan pronto.

Motivación: La actitud con la que nos sentamos a estudiar va a suponer un factor importante en el rendimiento. Para conseguir una buena motivación, reflexiona sobre las razones que te han llevado a hacer este curso y los objetivos a cumplir. Por ejemplo «¿Por qué estudio? ¿Qué voy a obtener aprobando este curso?¿Qué tiene de positivo?¿En qué me va a ayudar?¿Qué me puede aportar?

Aprovecha tus días libres: El verano es largo, y con una buena organización podemos sacar tiempo para todo. Los días libres no te quedes en el sofá, aprovecha para planear alguna actividad y pasar el tiempo de forma que disfrutes.

PLANIFICACIÓN DEL ESTUDIO

El plan de estudio debe ser personal, adaptado a tus capacidades y aptitudes. Debes tener en cuenta qué materias te resultan más complicadas para prever dedicarle un mayor tiempo. También debe ser flexible, para poder adaptarnos a diferentes imprevistos o planes que vayan surgiendo.

Ten en cuenta la cantidad de temas o asignaturas que tengas que estudiar y elabora un calendario donde esté marcada la fecha de cada examen. En función de los días disponibles hasta la fecha de examen y de la cantidad de materia que tengas que estudiar, establece el tiempo de estudio semanal que necesitarás. Por ejemplo «Estudiaré los Lunes, martes, miércoles y jueves de 9:00 a 14:00 horas». Sé realista a la hora de elegir tu horario de estudio y comprométete a cumplir con él cada día.

Después, distribuye el contenido a estudiar entre los días de estudio que tienes disponibles en el calendario, teniendo en cuenta dedicar más días a las materias más largas o más difíciles. Y reserva al menos el día de antes del examen para el repaso.

Consejos para organizar una sesión de estudio.

En el tiempo diario que debes dedicar al estudio, debes tener presente los siguientes aspectos:

– Planificación previa: reserva un tiempo cada día para planificar lo que vas a hacer durante esa sesión de estudio.

Material necesario: antes de empezar a estudiar, asegúrate de tener a mano el material que vayas a necesitar (bolígrafos, reglas, papel y demás útiles de escritorio, libros, apuntes, agenda, diccionario… etc.). Así no tendrás que salir a buscar algo y distraerte en el trayecto. Con ello ganarás en tiempo y no perderás concentración.

Realizar las actividades planificadas dentro del tiempo previsto: debes intentar seguir el orden planeado y cumplir con el tiempo que has marcado a cada tarea. Si no, corres el riesgo de alargar demasiado una tarea poco relevante y luego no tener tiempo para las demás.

Imprevistos: Poder cumplir el plan a rajatabla no es fácil, puede ocurrir que tardes más de lo que pensabas en alguna tarea, que necesites más consultas, que recibas una visita, etc. Por eso es muy conveniente que dejes un tiempo de margen que te permita hacer frente a los contratiempos que te surjan.

Descansos: También debes tener previstos los descansos, incluyendo en nuestro horario el momento y la duración de los mismos. Recuerda que los descansos deben ser cortos, y no aprovecharlos para hacer actividades que te hagan perder la concentración (ver la TV, mantener una conversación, etc.).

Esperamos que este artículo haya sido de utilidad si tenéis que estudiar durante el verano. Mucho ánimo, y recuerda que el éxito es la suma de pequeños esfuerzos que se repiten cada día.

Irene Cazorla

Psicóloga Sanitaria

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