La curandería vista desde los ojos de la ciencia

La curandería vista desde los ojos de la ciencia

Enfermedad, Enfermedades psicosomáticas, placebo, psiconeuroinmunología / 02.12.2019

Existen numerosos casos de enfermos con diferentes dolencias que han sanado tras recurrir a la curandería.

Resulta fascinante descubrir que incluso curanderos que se han demostrado fraudulentos cuentan con curaciones de enfermedades que parecían irreversibles.

Sin embargo, no hay que olvidar la importante influencia (científicamente demostrada) que ejerce la mente sobre los mecanismos de salud y enfermedad. Las relaciones cuerpo-mente son tan importantes que pueden llegar tanto a desencadenar una enfermedad como a sanarla. Y no sólo hablamos de trastornos mentales, también nos referimos a trastornos cardíacos, infecciosos, e incluso tumores.

Una cuestión de biología

Actualmente la interacción entre cerebro, sistema endocrino y sistema inmunitario se recoge bajo el nombre de “psiconeuroinmunología”. El área cerebral que se encarga de esta autorregulación es el hipotálamo. De él dependen a su vez el sistema nervioso vegetativo y el sistema endocrino. Además, el hipotálamo está asociado al sistema límbico, encargado de regular la experiencia emocional. Es por eso que las emociones influyen en el resto de sistemas.

Por esta razón, independientemente de nuestras creencias sobre los curanderos, debemos tener en cuenta el poder de “autocuración” (o “autodestrucción”) de nuestra mente. De esta manera, igual que en la curandería se utilizan amuletos o imposición de manos, podríamos los psicólogos valernos del efecto placebo para provocar esta autocuración. Y es que no importa el medio curativo, lo importante es que el paciente crea en él.

Efecto placebo

De hecho, se ha podido comprobar cómo el uso del placebo en el ámbito experimental puede tener los mismos efectos “mágicos” que la curandería. El placebo puede hacer desaparecer en pocos días tumores incurables, lograr una rápida recuperación tras un infarto, devolver a órganos que no funcionaban su actividad normal y aliviar dolores crónicos, entre otros muchos “milagros”.

El problema ético de la sugestión

Desgraciadamente, aunque la medicina moderna reconoce que nos enfermamos a nosotros mismos, tiene problemas para aceptar que también somos partícipes de nuestra propia curación (algo que los curanderos siempre han utilizado en sus «sanamientos»). No obstante, algunos  médicos “vanguardistas”  han redescubierto el poder de la autocuración y han comenzado a utilizarla para beneficio de sus pacientes, quienes alcanzan la salud en menor tiempo y con mayor facilidad.

Aunque el placebo podría tener efectos beneficios, el problema ético acerca de engañar al enfermo sería el mismo. Esta es la razón por la que, por el momento, en Estados Unidos y en la mayoría de los países europeos está absolutamente prohibido.

Irene Cazorla Torres.

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