La importancia de aprender a estudiar.

La importancia de aprender a estudiar.

Consejos Altea / 27.01.2017

«Estudia mucho pero no aprueba». ¿Cuántas veces hemos escuchado o dicho esa afirmación?

Si analizamos las características del modelo actual de educación, comprenderemos la importancia que tiene que los niños y adolescentes “aprendan a aprender” y entenderemos también cómo poco a poco las técnicas de estudio se han ido convirtiendo en uno de los conceptos más importantes en el mundo del estudiante, pues no cabe duda de que al estudiar es esencial valerse de aquellos elementos que van a permitir ordenar nuestras ideas y que van a evitar que nos acostumbremos a aprendernos las cosas sin sentido y de una manera repetitiva. Con lo cual, es evidente que las estrategias o técnicas de estudio van a ser tremendamente útiles.

Las técnicas de estudio son fundamentales

Las técnicas lo ayudarán a estudiar mejor

Un estudiante puede ser muy inteligente, pero si no tiene un método de trabajo adecuado, estará lejos de rendir al máximo de sus posibilidades, y aún obteniendo buenos resultados es probable que esté utilizando más tiempo y más esfuerzo del necesario.

Utilizar un método adecuado es un factor más determinante que la inteligencia a la hora de lograr un alto rendimiento en el estudio. Un estudiante con un buen método y la motivación apropiada conseguirá mejores resultados que otros estudiantes con mejores aptitudes pero que no sigan un método eficaz.

Debemos tener en cuenta que el nivel de aprendizaje está determinado por el grado en que comprendamos algo, no por lo rápido que somos capaces de aprenderlo.

Estudiar con método facilitará posteriores aprendizajes: cuanto más usen un método adecuado, menos esfuerzo tendrán que emplear a medida que vayan estudiando nuevas materias y encontrándose con nuevos conceptos.

Las técnicas de estudio son actividades visibles y operativas que se pueden poner en marcha durante todo el proceso de aprendizaje. Son en realidad un conjunto de procedimientos que pueden emplear para facilitar la adquisición de conocimientos. Estos mecanismos ayudan a que se produzca una gestión más eficaz de la información. Lo fundamental no es saber hacer resúmenes y esquemas, sino sobre todo saber cuándo, cómo y por qué, es decir, en qué circunstancias el empleo de cada técnica va a resultar más útil.

Estas técnicas de aprendizaje debemos automatizarlas en la medida de lo posible en sus hábitos de estudio y desde edades tempranas, ya que les van a empujar hacia la mejora del rendimiento a la hora de enfrentarse a las materias que tengan que estudiar y va a hacer que el proceso de memorización les resulte mucho más sencillo. Con estas técnicas, no sólo vamos a mejorar la manera de estudiar de nuestros niños y adolescentes, sino que vamos a perfeccionar las habilidades mentales, habilidades que están consideradas por muchos autores como músculos que se pueden entrenar para un mayor rendimiento. Con dicho entrenamiento lo que estamos consiguiendo es restaurar la inteligencia, activarla y enriquecerla, mejorar la atención y, por supuesto, componer nuestra capacidad de concentración.

No dejéis de ver el siguiente video en el que se habla de los hábitos y técnicas de estudio de una manera más gráfica.

Celina Jiménez Garzón.

Psicóloga.

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