MANEJO DE LA ANSIEDAD. QUÉ ES Y CÓMO AFRONTARLA

MANEJO DE LA ANSIEDAD. QUÉ ES Y CÓMO AFRONTARLA

Ansiedad, Ansiedad generalizada, Ansiedad infantil, Consejos Altea, Social / 18.06.2019

Consejos útiles para el manejo de la ansiedad y cómo afrontarla de manera eficaz

AUDIOARTÍCULO ANSIEDAD. QUÉ ES Y CÓMO AFRONTARLA

Conocer más de cerca la ansiedad mejora su comprensión. Ya que todo lo que se conoce, es más fácil de afrontar, veamos un poquito más en profundidad qué es y cómo podemos lograr el manejo de la ansiedad.

Un hombre está afinando unas cuerdas que hay entre el cerebro y el corazón, como si fuera una guitarra
Encontrar el equilibrio entre la mente y el cuerpo no siempre es fácil, pero sí crucial para el manejo de la ansiedad

La ansiedad es una de las maneras más habituales en que nuestro cuerpo nos advierte de que algo no va bien. Es el sistema de alarma que nos indica “¡Cuidado! ¡Algo está pasando y debes estar alerta!”. Por lo tanto, la ansiedad vela por los intereses del organismo.

Así, cuando nuestra mente advierte un peligro que podría poner en juego nuestra supervivencia, una parte de nuestro sistema nervioso (el sistema nervioso simpático) se activa para que podamos tomar una decisión rapidísima que podría ser decisiva.

Imagen del sistema nervioso simpático y para simpático para explicar la ansiedad

Nuestros músculos se tensan, el corazón bombea más sangre, las vías circulatorias se ensanchan, los pulmones aumentan su capacidad, la visión se vuelve focalizada, el oído se agudiza…

Casi podríamos decir que momentáneamente nos volvemos un X-men (fisiológicamente hablando), de tal manera que gracias a la ansiedad puntual todo nuestro cuerpo se dispone de manera extraordinaria para tomar la decisión en muy corto espacio de tiempo, para sobrevivir. 

Momentáneamente, la ansiedad nos transforma en X-men fisiológicos, logrando orientan todo nuestro cuerpo hacia la supervivencia de manera extraordinaria

Simplificando las cosas, si dicho flujo de energía (que es enorme) no se gasta de manera útil, se queda “dando vueltas” en el cuerpo. Y es esta rumiación lo que tal vez estés viviendo como ansiedad.

Por esta razón es importante entender la siguiente pregunta:

¿Qué me está preocupando?

Si aceptamos la preocupación que estamos teniendo y la tratamos adecuadamente, estaremos dando un gran paso hacia la gestión de la ansiedad.

Habitualmente, cuando el cuerpo sufre, la mente tiene algo que decir

Entendamos que esa parte de nosotros «ansiosa», ha activado las alarmas porque algo le preocupa. Necesita ser escuchada, al fin y al cabo es la parte que nos protege para sobrevivir. Así es que negar su presencia es negar su necesidad. Como alguien que quiere llamar la atención, cada vez se expresará más alto hasta que de tanto no ser escuchada, puede convertirse en ansiedad. Así, la ansiedad se convierte en el berrinche de la mente, para ser escuchada y atendida.

Cerebro con un megáfono anunciando que tiene ansiedad
La mente grita cada vez más fuerte cuando no es escuchada de manera adecuada. Esto es lo que podemos estar viviendo como ansiedad

A veces las cosas que nos preocupan tienen sentido y otras veces no. Por ejemplo, estar sin trabajo y preocuparnos por el dinero tiene sentido, eso nos accionará hacia la búsqueda activa de empleo. Salir a la calle y esperar que en cualquier momento pueda pasar algo malo, no lo tiene.

Al menos no tiene sentido hoy, porque esa parte que se preocupa por el mero hecho de salir a la calle, se formó en el pasado con alguna buena intención. Probablemente tan útil fue que se ha quedado instalada como forma de supervivencia.

La parte que nos advierte del peligro se formó en el pasado con una intención positiva

Algunos consejos útiles para el manejo de la ansiedad:

  • Gastar la energía de forma útil, sobre todo a través de la actividad física.
  • Expresar el malestar como forma de liberar tensión.
  • Afrontar aquellas circunstancias que de manera irracional causan miedo.
  • Utilizar el diálogo interno a modo de tranquilizante: “Está todo controlado”, “es normal estar un poco nervioso”, “todo va a salir bien”, “podría pasar algo, pero no es lo más probable”, “he afrontado cosas peores”, “soy capaz de hacerlo”.
  • Usar la respiración profunda (respiración diafragmática) tantas veces haga falta para activar el sistema nervioso parasimpático, contrario a las respuestas de estrés.
  • Visualizar escenas agradables, así como escuchar música relajante o tocar cosas agradables.
  • Realizar actividades fuera de casa con un grupo más amplio de personas que te permitan cuidar la parte afectiva.
  • Utilizar las actividades o las relaciones con los demás como algo reforzador. Hacer lo que nos gusta con quien nos agrada.
  • Cultivar aficiones que te permitan estar aquí y ahora: pasear, leer, escribir, ver una película, jugar, hacer deporte, pintar, tocar música…
  • Llevar acabo alguna práctica como yoga, mindfulness o meditación. Estas actividades ayudan muchísimo a mantener el control sobre la mente ansiosa.

Alfonso García-Donas. Psicólogo

Déjanos tu comentario

Categorías