Cómo lo hacemos

Terapia Familiar y Mediación en Procesos de Separación

La familia, es el primer y más importante contexto para el aprendizaje de las relaciones personales, afectivas y relacionales,   además de ser la cimentación sobre la que se sustentan el resto de estructuras sociales. 

Muchas familias presentan problemas a la hora de comunicarse y establecer vínculos adecuados entre sus miembros, basados en el amor, la comprensión y el respeto mutuo.

 

A menudo sucede que un miembro de la familia presenta algún tipo de síntoma desadaptativo, siendo considerado como el paciente “enfermo” que debe recibir terapia psicológica y, por tanto, el responsable de los problemas existentes en el sistema familiar. Sin embargo, un análisis más profundo de la situación puede hacernos ver que hay muchas pautas de interacción familiares que están siendo disfuncionales y que mejorándolas se lograría un mayor bienestar en todo el grupo y en cada uno de los individuos que lo forman.

La terapia familiar permite restablecer la comunicación y las relaciones cuando uno o varios de los integrantes de la familia se encuentran en una situación crítica que desestabiliza su estructura.

El desarrollo de la Mediación Familiar tiene como objetivo dar una atención adecuada a familias en cualquier proceso de crisis entre sus miembros. También en procesos de separación y divorcio cuando ambos progenitores buscan una forma saludable de resolver situaciones de organización de la paternidad que permita atender y cuidar las necesidades de  los hijos y facilite la relación entre los adultos. El proceso de mediación posibilita la creación de una atmósfera de cooperación entre los miembros de la familia de la cual todos se benefician.

El proceso de mediación ofrece la oportunidad de facilitar la mejor gestión posible de los conflictos familiares, sobre todo, los derivados de los desacuerdos de pareja cuando afectan a cuestiones de parentalidad.

PREGUNTAS
FRECUENTES

BLOG ALTEA

Noticias relacionadas

>> ver todas las noticias