altea psicólogos emprendedorLa motivación puede ser, hoy en día, uno de los temas más interesantes de los que se puede hablar en un blog de psicología. Durante los periodos de crisis es frecuente (más que frecuente) que los ciudadanos sufran largas etapas de desmotivación, depresión y, en general, de desesperanza. Sin embargo, la motivación para luchar contra las adversidades es mucho mayor y más intensas que en otras etapas y mucho más arraigada que los sentimientos negativos.

Las estadísticas de nuevos emprendedores y el surgimiento de las “startup” (empresas emergentes apoyadas en la tecnología) se ha disparado en comparación con los años anteriores a la crisis. Encontramos entonces que la motivación de miles de personas, que podrían pensar que no tienen nada que ganar, se ha disparado para superar sus problemas. En psicología, es apropiado ahora explicar qué es el ciclo motivacional:

El ciclo de la motivación comienza cuando surge una necesidad, fuerza dinámica y persistente que origina el comportamiento. Cada vez que aparece una necesidad, esta rompe el estado de equilibrio del organismo y produce un estado de tensión insatisfacción o acción capaz de descargar la tensión y liberarlo de la inconformidad y del desequilibrio. Si el comportamiento es eficaz, el individuo satisfacerá la necesidad y por ende descargara la tensión provocada por aquella. Una vez satisfecha la necesidad, el organismo retorna a su estado de equilibrio anterior y a su manera de adaptación al ambiente. La figura que sigue nuestra el esquema del ciclo motivacional.

altea psicólogos startupSin embargo, un emprendedor o “startup”, debe estar preparado para afrontar la frustración, ya que su empresa incipiente puede no funcionar. En el momento de manejar nuestra motivación, para no dañar nuestro estado de ánimo, hay que tener presente que todo puede fallar por diferentes motivos, por eso es importante tener en cuenta todos los factores que puedan afectar al proyecto y comprender que, si no funciona, o bien pueden mejorarse los errores cometidos o bien es mejor acoger otra idea. Desanimarse no va a ayudar a nadie. Encontramos entonces una diferencia entre motivación y satisfacción:

La naturaleza humana hace que la percepción que podamos tener de todos estos factores fluctúe constantemente y se produzcan cambios frecuentes de pensamiento o sentimientos. Según sean éstos, nuestra conducta puede verse reforzada, asegurando el éxito o por el contrario podemos perder interés durante el proceso y no lograr el objetivo marcado. Se puede definir a la motivación como el impulso y el esfuerzo para satisfacer un deseo o meta. En cambio, la satisfacción está referida al gusto que se experimenta una vez cumplido el deseo. Podemos decir entonces que la motivación es anterior al resultado, puesto que esta implica un impulso para conseguirlo; mientras que la satisfacción es posterior al resultado, ya que es el resultado experimentado. La negación de la satisfacción podría incurrir en frustración y destruir una nueva motivación.

 

Las claves para el emprendedor:

¿Qué te motiva?

Analiza realmente cuál es tu motivación. Encuentra tus deseos y visualízate en tu actividad. ¿Cómo te ves haciendo eso? ¿Es lo que quieres?

Cambia tu rutina y abre tu mente.

Investiga, muévete por otros círculos. Viaja, si puedes. Habla con otras personas, conoce cosas nuevas. En tu casa, frente al ordenador, no vas a mejorar tu creatividad y tu motivación puede verse afectada negativamente.

También, la técnica Pomodoro para la administración de la producción y el tiempo gira en torno a las pausas, que tienen lugar entre los períodos de 25 minutos de trabajo concentrado. La teoría determina que tu trabajo aumenta en eficiencia al tomar un pequeño descanso entre dichos períodos.

Siempre mantente ocupado con algo de trabajo.

Según Gallup, sólo el 30 % de los estadounidenses estuvieron involucrados en su trabajo a lo largo de la primera mitad del 2012. Lo que significa que el 70 % de las personas solían aburrirse, sin retos, sin inspiración, viendo el tiempo pasar hasta las 17:00 horas. Si eres Emprendedor, no es probable que pertenezcas a ese grupo, por lo tanto siéntete afortunado.

Asumir la responsabilidad general.

Muchas personas se sienten atraídas por el espíritu Emprendedor, debido a la independencia. Cuando la motivación se desvanece, recordándote que todo recae sobre tus hombros, que tus actividades pueden suponer el cumplimiento o la decepción en los objetivos de la Startup, puede ser muy motivador.

Los plazos establecidos y pequeñas “penas” pueden animar, pero al final no dejan de ser malos incentivos.

Sé claro con sus metas.

Escribe tus metas. Trabaja para lograrlas una por una a fin de cumplir con tu objetivo general. Muchos progresos pueden alcanzarse durante ese viaje que mantendrá la motivación y ánimo empujándote más.

 

Ahora pregúntate de nuevo lo que dejamos pendiente en nuestra publicación anterior: ¿Todos somos Justo Gallego?