couple-532013_640Es así, somos atractivos e irresistibles para nuestra pareja. ¡Y la mitad de las veces no sabemos por qué! Y lo mismo ocurre desde nuestro punto de vista, aunque haya cogido unos kilitos, o justo después de levantarse por la mañana –mientras nos despegamos la sábanas y parecemos sacados de una película de Paul Jackson-, nuestra media naranja es el ser más maravilloso del universo.

Lo más curioso es que, y es una pregunta frecuente en una relación, no es tan fácil responder cuando nos preguntan por qué amamos a alguien y le encontramos un atractivo intenso y puro, como en un cuadro renacentista. Y es comprensible, ya que en el estado de enamoramiento influyen muchos factores decisivos y que pueden llegar a sorprendernos gratamente.

Cuando decidimos buscar pareja, los principios que escogemos para la selección suelen comenzar por los rasgos genéticos, es decir, por la apariencia. Unido a este principio, los rasgos estéticos determinan los rasgos culturales que nos resultan deseables. Sin embargo, esta es una zona frágil, ya que esta superficialidad no determina el amor. El atractivo físico no es nada sin el atractivo mental.

altea psicologos parejaPodemos hacer un experimento mental: situemos a dos personas que son físicamente iguales pero son mentalmente muy distintas. La persona A es mentalmente una hosca, descuidada y sin carisma. La persona B se cuida, es inteligente, amable, con una gran fuerza interior que surge directamente de su personalidad.

Ambas personas tienen el mismo físico originalmente, pero la interferencia de la psique sobre los dos cuerpos, el de la persona A y el de la persona B, terminará por hacer de estos dos cuerpos, originalmente idénticos, muy distintos. Al final la persona A tendrá unos rasgos físicos poco atractivos mientras que la persona B tendrá unos rasgos físicos atractivos, mucho más de lo que en realidad podría medirse mediante algunos cánones de belleza (que nunca han de tomarse en serio y siempre son objetivos).

Podemos afirmar que no existen personas atractivas sólo por su cuerpo. Aunque sí es cierto que nos sentimos momentáneamente atraídos por alguien cuyo físico nos resulta deslumbrante, esa sensación suele durar muy poco si esa persona carece de atractivo en su personalidad. De alguna manera parece que el cuerpo quiere reflejar el alma.

Por esto, si alguna vez te preguntas por qué eres tan hermoso o hermosa para quién te ama, no creas que tu físico le importa. Posiblemente seas una bella persona que se merece todo el cariño del mundo y el mejor de los futuros. Enhorabuena.