Preocupación por la salud: hipocondría y COVID-19.

Preocupación por la salud: hipocondría y COVID-19.

Ansiedad, Consejos Altea, covid-19 / 04.01.2021
hombre saltando de piedra en piedra con nombres de enfermedades

Hasta cierto punto, la preocupación por la salud es algo completamente normal. ¿Quién no se ha sentido intranquilo a la espera de los resultados de alguna prueba médica, o se ha alarmado al notar un bulto que antes no estaba? Además, con la actual situación de pandemia queremos evitar el contagio todo lo que podamos. Sin embargo, la preocupación excesiva por la salud puede provocar una elevada ansiedad y convertirse en un problema recogido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos mentales (DSM-5) como “trastorno de ansiedad por enfermedad”. Más conocido coloquialmente como hipocondría.

La preocupación por la salud puede convertirse en un problema cuando:

  • Es excesiva y desproporcionada respecto a la probabilidad real de tener un problema médico grave.
  • Es persistente, a pesar de los resultados negativos de las pruebas y/o los mensajes tranquilizadores del médico.
  • Lleva a la persona a realizar conductas como revisión excesiva de síntomas, búsqueda de aseguraciones por parte de médicos, familiares o amigos, evitación (de chequeos médicos, de información relacionada con la salud o enfermedad).
  • Causa una elevada angustia o interfiere con la realización de actividades diarias.

EL PROBLEMA DE LA ATENCIÓN SELECTIVA EN LA PREOCUPACIÓN POR LA SALUD

Hagamos una pequeña prueba: dile a un amigo que acabas de ver una pequeña araña arrastrándose por tu pantalón, que no sabes dónde está, que tienes sensación de picor… Y luego obsérvale durante unos minutos. ¡Seguro que tu amigo comienza a sentir también sensaciones en su cuerpo que antes ni se había planteado!

El funcionamiento de nuestra atención puede provocar que sensaciones que normalmente pasan desapercibidas se experimenten con gran intensidad si focalizamos excesivamente nuestra atención en ellas.

Todo el mundo experimenta constantemente sensaciones corporales diversas (movimientos intestinales, picores, entumecimiento, tensiones musculares…). Además, en circunstancias especiales, como la falta de sueño, cambios de rutinas y actividades, consumo de alcohol, afectaciones físicas leves (jaqueca, resfriado…), ansiedad, etc., estas sensaciones pueden llamar más aún nuestra atención.

El miedo a contraer una enfermedad (algo que en la situación de crisis sanitaria que estamos viviendo es muy frecuente) nos lleva a prestar más atención a nuestras sensaciones físicas.

CUÁNDO BUSCAR ATENCIÓN MÉDICA

videollamada para consulta médica

En una situación de sobrecarga del sistema sanitario debemos evitar las consultas médicas innecesarias. Sin embargo, si eres población de riesgo es importante que mantengas el contacto con un médico, y si te encuentras mal o presentas algún síntoma de COVID-19, pide asistencia urgente.

En cualquier otro caso, recuerda que no es útil ni saludable estar pendientes constantemente de nuestro estado de salud o de posibles síntomas.

CONSEJOS PARA GESTIONAR LA ANSIEDAD POR LA SALUD EN TIEMPOS DE COVID-19

Practicar mindfulness ayuda a gestionar la ansiedad y evitar el problema de atención selectiva a sensaciones corporales.

– Mantén rutinas saludables de sueño, alimentación y actividad física. Esto te ayudará a reducir las sensaciones corporales que pudieses experimentara, a la par que te aporta una sensación de bienestar y minimiza el estrés y la ansiedad.

– Saca tiempo para el ocio, evitando el aburrimiento, la apatía, o la inactividad; que contribuyen a magnificar y dar vueltas a las preocupaciones, y mantén el contacto con amigos.

– Realiza interpretaciones racionales de tus síntomas, evitando el catastrofismo. Por ejemplo, si en enero, en plena ola de frío y andado por la calle experimentas dificultad para respirar, seguramente se deba a que estás resfriado/a y con la mascarilla se dificulta más la respiración, y no al COVID-19.

– Practica relajación y/o meditación para manejar la ansiedad. El mindfulness te ayudará a mantener tu atención centrada en cuestiones diferentes al virus.

– Evita la sobreexposición a información relacionada con el virus. Limita la consulta de noticias o las conversaciones sobre este tema, y siempre que lo hagas busca fuentes de información oficiales.

– Busca personas de confianza para expresar tus sentimientos y preocupaciones, buscar consuelo y desahogarte. Procura hacerlo con gente que no retroalimente tus miedos, sino que los apacigüe.

– Controla las conductas de seguridad. Hay que encontrar un equilibrio entre la precaución y la obsesión por la limpieza. Es difícil determinar el número razonable de lavados de manos, o de desinfección de objetos y superficies. Pero no debemos dejar que se convierta en una obsesión y fuente de angustia.

Por último, si crees que puedes estar ante un problema de hipocondría o ansiedad por la salud, si estás constantemente buscando síntomas y sensaciones en tu propio cuerpo, preocupado por contraer COVID-19 o cualquier otra enfermedad grave, pide ayuda psicológica especializada. En Altea Psicólogos encontrarás profesionales cualificados que te ayudarán a manejar esta angustia y desarrollar habilidades de afrontamiento eficaces.

Irene Cazorla Torres.

Psicóloga Sanitaria.

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