DESARROLLAR EL PENSAMIENTO ASERTIVO

DESARROLLAR EL PENSAMIENTO ASERTIVO

Comunicación / 14.11.2021

 ¿Qué es la asertividad?

Todos hemos oído alguna vez aquello de “tienes que ser más asertivo”. Pero ¿qué es exactamente la asertividad? Pues bien, en este artículo hablaremos sobre este concepto, comentaremos los patrones de pensamiento que nos llevan a comportarnos de forma poco asertiva y os ayudaremos a desarrollar el pensamiento asertivo.

La asertividad, el estilo de comunicación interpersonal eficaz.

El objetivo de la conversación asertiva no es convencer sino expresar.

El estilo asertivo es un tipo de comunicación en el que la persona expresa sus sentimientos, pensamientos, creencias y opiniones de manera abierta y respetando al mismo tiempo los derechos de los demás.

Otros estilos de comunicación incluyen el agresivo, que se da cuando no respetamos los derechos de los otros, o el pasivo, cuando pasamos por alto nuestros propios derechos. También podemos hablar de estilo pasivo-agresivo, cuando alguien se comporta agresivamente pero de una forma pasiva o indirecta. Por ejemplo, enfadarse sin actuar de forma agresiva gritando o golpeando, si no que se muestra hostil o distante sin expresarse abiertamente.

Uno de los efectos más negativos de la falta de asertividad es el desarrollo de una baja autoestima. Si nos comunicamos de manera pasiva no estamos diciendo lo que realmente sentimos o pensamos. De esta manera podemos terminar aceptando y satisfaciendo las necesidades o deseos de otras personas e ignorando los nuestros. Esto puede resultar en una falta de propósito y una sensación de no tener el control de nuestras propias vidas.

Si nunca nos expresamos abiertamente y ocultamos nuestros pensamientos y sentimientos podemos empezar a sentirnos tensos, estresados, ansiosos o resentidos. También puede conducir a relaciones poco saludables e incómodas. Sentiremos que las personas más cercanas a nosotros realmente no nos conocen.

Cuando adoptamos el estilo asertivo, nos aseguramos establecer relaciones saludables con las personas que nos rodean y podremos conseguir lo que queremos sin violar los derechos de los demás y respetando también los nuestros. Por lo tanto este estilo de comportamiento resulta el más eficaz y beneficioso para nuestra autoestima y para nuestras relaciones.

El pensamiento no asertivo

Todas las personas nacemos con la capacidad de ser asertivos, pero a medida que crecemos podemos ir aprendiendo patrones de comunicación diferentes influidos por nuestra crianza y socialización. A lo largo de nuestro desarrollo se van instalando en nosotros una serie de creencias sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre cómo funciona el mundo. A continuación veremos las principales creencias erróneas que nos llevan a comportarnos de forma poco asertiva. Fíjate a ver si alguna de ellas puede haberte influido en alguna ocasión a lo largo de tu vida.

CREENCIAS ERRÓNEAS CONTRARIAS A LA ASERTIVIDAD

  • No debería decir cómo me siento o lo que pienso porque no quiero sobrecargar a otros con mis problemas.
  • Si defiendo una opinión contraria a la de otra persona voy a molestarle y a fastidiar nuestra relación.
  • Será terriblemente vergonzoso si digo lo que pienso.
  • Si alguien dice «no» a mi petición es porque no le caigo bien o no le importo.
  • No debería tener que decir lo que necesito o cómo me siento: las personas cercanas a mí ya deberían saberlo.
  • Es desconsiderado, grosero y egoísta decir lo que uno quiere.
  • Cambiar de opinión demuestra falta de coherencia.
  • Todo saldrá mal y será culpa mía.
  • La gente debe guardarse sus sentimientos para sí y arreglárselas por sí mismos.
  • Si expreso que me siento ansioso, la gente pensará que soy débil y me ridiculizará o se aprovechará de mí.
  • Si acepto cumplidos de alguien significará que soy un creído.

Si queremos empezar a desarrollar el pensamiento asertivo, es necesario que tomemos conciencia de las creencias erróneas que nos afectan generalmente en nuestras relaciones y hagamos un esfuerzo por cambiarlas. Para ello es necesario adoptar nuevos valores acerca de las relaciones que sean más beneficiosos para nosotros y más cercanos a la asertividad. Será útil, por lo tanto, que conozcamos los derechos asertivos. Se trata de una serie de principios y normas que implican respeto hacia los demás y hacia ti mismo al mismo tiempo, incluyendo opiniones, creencias, gustos, sentimientos, etc. Todos los seres humanos tenemos estos derechos.

Nuestros derechos asertivos

  • Derecho al respeto y a la dignidad.
  • Derecho a tener sentimientos y opiniones y a expresarlos sin violar la dignidad de los demás.
  • Derecho a decidir si te comportas según las expectativas y deseos de los otros o si actúas según tus intereses, siempre que no violes los ajenos.
  • Derecho a pedir, teniendo en cuenta que el otro tiene derecho a decir “no”.
  • Derecho a rechazar peticiones, sin sentirte por ello culpable.
  • Derecho a establecer tus prioridades y a tomar tus propias decisiones.
  • Derecho a cambiar de opinión.
  • Derecho a decidir qué hacer con tu tiempo y tus pertenencias.
  • Derecho a equivocarte (y a responsabilizarte de tus errores).
  • Derecho a pensar durante el tiempo que necesites antes de dar una respuesta y derecho a no responder.
  • Derecho a pedir información y a decir “no lo entiendo”.
  • Derecho a reconocer y disfrutar tus propios logros.
  • Derecho a sentirte a gusto contigo mismo, independientemente de tus logros.
  • Derecho a obtener aquello por lo que has pagado.
  • Derecho a estar sólo si así lo deseas.
  • Derecho a no justificarte siempre ante los demás.
  • Derecho a hacer cualquier cosa, siempre y cuando no viole los derechos de los demás.
  • Derecho a decidir no comportarte de forma asertiva.
  • Derecho (y obligación) de ser feliz.

¿Cuál/es de estos derechos consideras que es más importante para ti?

¿Te ha llamado la atención alguno en especial? ¿Por qué?

¿No crees que algunas de las cosas que nos enseñan de pequeños van en contra de algunos derechos que acabamos de ver?

Si quieres trabajar más profundamente tu asertividad y seguir cultivando el pensamiento asertivo, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de profesionales.

Irene Cazorla.

Psicóloga Sanitaria.

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